viernes, 28 de noviembre de 2008

Competencia en el Harem

En el Harem la competencia era brutal, todos peleabamos por resultar elegidos por Shariff, para que nos follara, al fin y al cabo pasar la noche en su lujosa habitación rodeados de toda clase de frutas exóticas era el sueño de cualquiera de nosotros, aunque para mi la principal fruta exótica que me interesaba era el enorme platano de jeque y en lo bien que sabia utilizarlo.



Cuando Shariff entraba en nuestras habitaciones todos nos esforzabamos en complacerlo y esto lo ponia a cien, pero finalmente solo uno resultaba el elegido y cuando ese elegido no era yo, me sentia muy frustado y a pesar de pajarme pensando en el no era lo mismo. Asi que empecé a cansarme y decidi planear mi fuga, pero necesitaba ayuda.


jueves, 27 de noviembre de 2008

Mi vida en un Harem

Por suerte Claude y yo fuimos vendidos al mismo Harem.
Pertenecia al sultan Hariff y habia en el mas de 30 chicos. La primera noche nada mas llegar, Kafur, el eunuco de Shariff, empezo a prepararnos para recibir en nuestro ojete la polla del caliente sultan.



Con el culo lubricado y lleno de aceites me llevaron a una lujosa habitación donde debia esperar la llegada del sultan. Yo estaba empalmado pensando en como debia ser el rabo del jeque, sobre todo despues de que me hubieran metido esos enormes consoladores en el culo para dilatarmelo.




Cuandi vi aquel enorme pollón aparecer tras las cortinas para mi no hubo nada mas en la tierra y me entregue a aquel hombre que me habia rescatado de los viciosos mercaderes.
Ya no tendria que sufrir mas violaciones siempre que estuviera bajo la protección de Shariff, y con su caliente y dura polla dentro de mi culo pense que debia conseguir que el jeque me follara todas las noches.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Comienza la subasta

Pocas cosas hay en la vida tan humillantes, como la de ser vendido como si fueras un animal.



Durante la subasta oias todo tipo de obscenidades, mientras multitud de manos te sobaban el cuerpo. No entendia el idioma que hablaban pero si notaba como sus bultos crecian debajo de sus chilabas y notaba como rozaban sus duros paquetes contra nuestros cuerpos desnudos.

Pensar en escapar de alli era una locura, sobretodo si se tiene en cuenta el castigo que te esperaba cuando te capturaran.
Serias vilolado en público y sin ningun tipo de miramientos por las personas mas salvajes de la ciudad, hasta que suplicaras clemencia y prometieras que nunca mas volverias a intentar escaparte.

martes, 25 de noviembre de 2008

Vendido al tratante de esclavos

Nada mas amarrar el barco los tratantes de esclavos subieron a bordo.
Yo estaba aterrorizado, ya que temia lo que aquellos hombres podrian hacerme, pero cuando vi como crecian unos enormes bultos debajo de sus túnicas supe que lo que me harian no seria diferente a lo que ya habia sufrido en el barco.


En la ciudadela el tratante de esclavos comenzo a mostrarme en que consistiria el duro y largo entrenamiento pero yo acabe encantado con ello, ya que para mi estar follando todo el dia con quien quisiera mas que un castigo era un placer.

Cuando ya estuvimos preparados para la ventanos llevaron a un edificio dentro del Zoco, donde a través de una ventana con Celosia podiamos ver todo lo que pasaba al otro lado.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Motín a bordo

Antes de entregarnos a los sarracenos nuestros culos debian ser entrenados adecuadamente.
Por eso las violaciones en grupo durante la travesia se sucedian una tras otra.


No podiamos negarnos, ante esa sucesión de pollas duras y listas para la acción, yo estaba atado al palo mayor, mientras recibia uno tras otro los duros palos de aquellos viciosos marineros.

Aprovecharon los dias que duro la travesia para disfrutar plenamente de nuestros cuerpos. Cuando estabamos a punto de llegar a la costa nuestros culos rebosantes de semen estaban listos para recibir a los comerciantes de esclavos. Yo estaba deseando bajarme de aquel barco, pero estaba aterrado pensando en como me iria en mi nueva vida como esclavo.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Rumbo a Tierra Santa

Por fin consegui llegar al puerto de Marsella, donde tuve que arreglarmelas para sobrevivir.
Aunque entendereis que para un culo caliente como el mio eso no me resulto muy dificil.
Encontre hostal en una casa de mendigos donde obtener sexo resultaba muy fácil, a veces debias poner tu culo a la disposicion de algun tipo para que compartiera contigo algo de comida.

En este lugar conoci a Caude Clemont, Claude era un chico como yo que deseaba embarcarse en el primer barco que zarpara.
Cuando lo pille follando encima de la mesa con uno de los capitanes del barco, descubri que Claude habia tenido un viaje tan movidito como el mio.


Ya en el barco, la comida escaseaba y nosotros debiamos ingeniarnolas para conseguir el máximo de alimento posible.
Para mi y para Calude no nos resulto dificil, ya que con unos marineros tan bien dotados, y con tantas ganas de follar, obtener alimento a cambio de sexo era para nosotros un juego de niños.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Encerrado en la bodega

Gilles y Marcel no estaban dispuestos a dejarme salir de alli, hasta que se hubieran hartado de follarme.
Pero claro, cuando me empezó a meter su enorme pollon por el culo, este no estaba dilatado aun y mis chillidos de dolor se debieron de oir en todo el condado.
Entonces me la sacaron y apoyandome sobre un tonel yo se la chupaba a uno mientras el otro me dilataba el ojete metiendome sus gordos y mugrientos dedos.




Poco a poco mi culo se fue dilatando y entonces me follaron a duo todas las veces que quisieron, me dejaron encerrado alli hasta el dia siguiente en el que volvieron a darme una nueva sesión de sexo.


Logré escapar de alli, cuando el dueño de la bodega entro una tarde y me encontro medio desnudo atado al tonel, le conte mi historia y el me dejo escapar con una condición. Debia demostrarle lo bien que la chupaba, y yo se lo hice muy agradecido.
Cuando acabo de follarme me aconsejo que partiera hacia Marsella donde encontraria algún barco dispuesto a llevarme hasta Tierra Santa.

martes, 18 de noviembre de 2008

Gilles y Marcel en la bodega

Cuando sali de la pensión tenia el culo totalmente destrozado, debido a todas las pollas que habian pasado por su interior durante aquellos dias.
No tenia nada de dinero ni lugar donde dormir, por lo que me cole en una vieja bodega a traves de una pequeña ventana, todo estaba oscuro, pero al menos el sitio parecia menos peligroso que la ciudad donde en apenas tres dias me habian follado mas de treinta tios diferentes.

Por supuesto cuando desperte delante de aquellos enormes rabos me di cuenta que haberme ido lejos de la ciudad a un lugar en el que gritara lo que gritara nadie me oiria, por lo tanto nadia acudiria en mi auxilio, no habia sido tan buena idea como pensé en un principio.