sábado, 15 de agosto de 2009

BAG (XXV). Espiando a mi padre

Pero todas esas enormes cosas que me llegaba a meter por el culo no llegaron a calmar mi ansiedad por que me penetrara una auténtica polla.



Empecé a espiar a mi padre por las mañanas mientras meaba en el baño. Su polla era enorme y lograría calmar mi ansiedad por comerme un duro rabo, pero ... ¡Aquello era una auténtica locura!

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