sábado, 24 de octubre de 2009
MVM (L) La ultima gran corrida
Kevin y yo nos ocupábamos de los soldados que venian del frente para disfrutar de unos días de permiso.

Venían tan calientes que apenas podían esperar para llegar a casa y follarse a sus mujeres.

Cuando volvían a la guerra siempre pasaban por la estación donde los esperábamos dispuestos a darles una follada salvaje en la que posiblemente sería la última gran corrida de sus vidas.

Venían tan calientes que apenas podían esperar para llegar a casa y follarse a sus mujeres.
Cuando volvían a la guerra siempre pasaban por la estación donde los esperábamos dispuestos a darles una follada salvaje en la que posiblemente sería la última gran corrida de sus vidas.
miércoles, 14 de octubre de 2009
GNT (XXVIII). En la ducha
Cuando volvieron mis padres mi mundo se desvaneció como una castillo de naipes.
Añoraba profundamente la polla de Larry, pero mi padre estaba casi todo el tiempo con nosotros y no podía escaparme con él al río.
Una tarde mientras me duchaba Larry entro en el baño y cerró el pestillo.
Entonces supe que volvería a probar aquel pollón.

Como un buen chico me metí la polla de Larry en la boca y empecé a mamársela sin apenas hacer ruido.

Cuando se corrió me trague toda su lefa con glotonería, debía aprovechar aquellos momentos al máximo.
Añoraba profundamente la polla de Larry, pero mi padre estaba casi todo el tiempo con nosotros y no podía escaparme con él al río.
Una tarde mientras me duchaba Larry entro en el baño y cerró el pestillo.
Entonces supe que volvería a probar aquel pollón.
Como un buen chico me metí la polla de Larry en la boca y empecé a mamársela sin apenas hacer ruido.
Cuando se corrió me trague toda su lefa con glotonería, debía aprovechar aquellos momentos al máximo.
martes, 13 de octubre de 2009
BAG (IXL). El albañil
Se convirtió en un rito para mi el espiar a diario a aquel albañil. El al principio se limitaba a observarme como desde la ventana lo observaba y de vez en cuando me sonreía, hasta que decidió pasar a la acción.

Me enseñaba abiertamente su pollón duro y se la meneaba ante mis ojos, pero yo no me atrevía a dar el paso.

Me enseñaba abiertamente su pollón duro y se la meneaba ante mis ojos, pero yo no me atrevía a dar el paso.
viernes, 9 de octubre de 2009
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