jueves, 7 de agosto de 2014

DRD (077) Aprovechando la ocasión

Durante mi traslado y ante la imposibilidad de demostrar que mi ojete había sido profanado por los policías de la comisaria en la que debería pasar la noche, mi culo era violado una vez tras otra por esos viciosos agentes de la ley.

¿a quien iban a creer al día siguiente a un respetable policía o a un maricón comepollas como yo?

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