Pasamos el resto del invierno encerrados en casa por lo que yo estba deseando ser follado de nuevo cuando en primavera mi padre nos mando de nuevo a trbajar al campo.
El capitán de la nave se conocía cada cm del espacio al dedillo, algo que no me extrña en absoluto, ya que no habí agujero negro en el espacio por el que el no quisiera pasar...
Yo estaba medio extasiado viendo como esos hombres con esas pollas enormes se la clavaban a esos jóvenes que gemían desesperadamente.
Entonces
Dimitrios se acercó a mi y me pidió que lo acompañara. En este lugar se
llevaba a cabo la iniciación. ¡Lo mejor estaba a punto de verlo
después!