Con la llegada del buen tiempo empezamos a salir a la calle con mas frecuencia.
Yo aprovechaba mis días de descanso en el burdel para hacer una especie de "labor social" con todos esos hombres que no tenían dinero para desahogarse en un burdel. En aquellos días me hice muy popular entre las clases trabajadoras del viejo Paris.
Mi hermano se tiraba todo el día follandome, ...¡cada vez que se le ponía dura!
¡Asi que acabábamos la jornada totalmente cubiertos de semen! ...porlo que íbamos abañarnos antes de ir a cenar. Pero mama empezó a sospechar que algo raro ocurría entre nosotros. Tanto tiempo pasabamos bañándonos ... ¡que aquello no era normal!